Se accede por un sendero que sigue el curso del Arenteiro al término del área recreativa y playa fluvial de la Piscifactoría. Lo forman un conjunto de rocas graníticas de grandes dimensiones, coronado por una de ellas que se mantiene por su base, también erosionada, a merced de la lluvia y el viento. Los historiadores relacionan el lugar con un asentamiento del periodo del Paleolítico, por los hallazgos de restos encontrados en sus cercanías, y creen que la Pena dos Namorados pudo haber sido considerado un monumento mágico-religioso por los primeros pobladores de estas tierras. Durante las labores de limpieza, rehabilitación y acondicionamiento llevadas a cabo en 1996 por la Escuela Taller Terras do Arenteiro aparecieron restos de una antigua ermita.
Es uno de los rincones más pintorescos de O Carballiño. Su configuración y situación, a orillas del río Arenteiro, con abundancia de cantos rodados, le confieren un cierto encanto romántico, generándose a lo largo de la historia un sin fin de leyendas relacionadas con tesoros y amoríos Conjunto de grandes rocas de granito, coronadas por una de ellas que permanece en su base, a merced de la lluvia y del viento. El lugar está relacionado con un asentamiento del período paleolítico, ya que se encontraron restos en el entorno, que los primeros pobladores de estas tierras pudieron considerar un monumento mágico-religioso. En 1996 aparecieron también los restos de una antigua ermita. Está cerca de las orillas del río Arenteiro, siendo uno de los rincones más pintorescos de O Carballiño.